¿Qué tal llevas eso de cerrar los temas?

Aunque tú también te habrás dado cuenta, y sabes la respuesta, voy a comenzar este artículo lanzando esta pregunta: ¿Cuántas veces pasamos a otra cosa dejando lo que tenemos entre manos a medias? Bien. Una vez confirmada que tu respuesta ha sido la que yo ya me imaginaba, procederé a continuar adelante.


Cerrar los temas. De eso trata todo esto. Da igual que el resultado pueda no ser el que esperabas, que no sea perfecto, que te genere incomodidad, o que no te guste demasiado. Cierra los temas.


Estoy convencido de que muchas veces te gustaría estar haciendo otras cosas, aunque si has comenzado con algo, debes intentar terminarlo, porque cuando lo hayas hecho será el mejor momento para ponerte con otras cosas que tal vez te gusten mucho más. Cerrando lo anterior, incluso, podrás disfrutarlas muchísimo más.


En la mayoría de las ocasiones, todas esas cosas que dejamos a medias, podríamos cerrarlas mucho antes, siempre y cuando en el lugar de desperdiciar el tiempo quejándonos por tener que hacerlo, o pensando que podrían ser mucho más sencillas, lo invirtiésemos en acabarlas. Al final hacemos de ello una lucha totalmente interna que lo único que hace es agotarnos de manera progresiva, dejándonos sin fuerza para terminar aquello que una vez empezamos.


Puede que el resultado final no sea el esperado inicialmente, aunque si nunca se cierran, tampoco lo sabremos. Saber, y aceptar, que la perfección no existe nos ayudará bastante. Si nos quedamos viéndolas venir, terminaremos caducando. Sin embargo, invertir una dosis más de ese compromiso inicial con el que comenzamos nos vendrá muy bien, ya que él será el que nos permitirá hacer un último esfuerzo, el cual nos servirá de impulso hacia la concreción final.


Piensa algo por un momento. Eso que tanto te cuesta concretar ahora, al principio fue muy importante para ti, ya que te motivó a empezarlo. Así que deja de buscar excusas y cierra el tema. Sea cual sea el resultado, algo de valor podrás aportar.


Nada mejor para hacernos sentir bien, que la sensación de terminar lo que en algún momento empezamos, y para alcanzar cualquier tipo de logro todo pasa por eso.


La frustración y la mediocridad suelen habitar en las cosas que dejamos a medias, y mantenernos alejados de ellas es un motivo lo suficientemente importante como para hacer ese esfuerzo extra que nos permita cerrar los temas.


Al fin y al cabo, el resultado será lo de menos, porque lo más importante es que un resultado siempre habrá. Después será el momento de celebrarlo, tal vez de mejorarlo, y en cualquier caso de aprender de él. A eso se le llama experiencia.




José Lorenzo Moreno López


©jlml2022






Imagen: unsplash

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