Todas las personas tenemos éxito

Tal vez no te has parado nunca a pensar sobre esto de lo que te voy a hablar, porque, aunque esté relacionado con el éxito, es algo bastante diferente. Y cuando me refiero al éxito, me refiero al de verdad, al que va más allá de unos simples resultados.


De momento te diré que cuando nos ponemos en marcha para realizar cualquier cosa, el éxito nos acompaña siempre, y es que, cada acción que llevamos a cabo nos proporciona un inevitable resultado. Bueno, o menos bueno, resultado al fin y al cabo.


Aunque claro, y aquí comienza la diferencia, es que siempre solemos relacionar la palabra éxito con grandes realizaciones, cuando en realidad el éxito, además de ser algo diferente para cada persona, es simplemente la consecuencia de nuestra forma de actuar, y el reflejo de aquellas cosas que hacemos día tras día. Por eso, todas las personas somos absolutamente exitosas.


El éxito es algo que fluye de manera natural, por lo que no deberíamos obsesionarnos con él, sino que para que lo haga por el camino que a nosotros más nos gustaría, tendríamos que comenzar por hacernos una auditoria interna de valores que nos indique si la ruta por la que transcurren nuestras acciones es la que realmente más nos interesa.


Ahora puedes preguntarte cosas tales como si una persona tóxica es realmente exitosa. La respuesta es clara, por supuesto que sí. En lo suyo es fantástica. Es alguien de éxito porque, hacer el mal siempre que puede, realmente lo hace muy bien. Otra cosa es que después nosotros decidamos quedarnos cerca porque nos atraigan ese tipo de personas.


¿Alguien que vive en la más absoluta mediocridad puede ser exitoso? Rotundamente si, ya que para ser una persona mediocre de primer nivel se necesita una dejadez innata, y una falta de amor propio solamente al alcance de unos cuantos elegidos, aunque a día de hoy, tristemente, el número de esos elegidos no deje de aumentar de manera alarmante.


Y así, aunque pueda sonar a chiste, hay muchísimos ejemplos más, por lo que, si lo piensas detenidamente, es cierto que todas las personas somos exitosas, ya que el éxito es algo que ocurre de manera natural a través de nuestro comportamiento, por eso es tan importante saber que es lo que estamos haciendo y las consecuencias que atraemos con ello, porque precisamente eso será lo que hará que nuestro éxito sea de una forma u otra.


Hay gente que tiene habilidades innatas y son muy exitosas en ello, en lo bueno y en lo malo, y no necesitan esforzarse en absoluto para ello. Esas personas que ven el lado positivo de las cosas, y ponen su actitud, compromiso y voluntad en ello, son vistas por los demás con gran admiración. Eso es éxito. Otras, en cambio, son terriblemente negativas, y también son exitosas, ya que para ser cenizos de primer nivel a tiempo completo también es indispensable tener un don especial.


En definitiva, el éxito depende mucho más de la actitud y el enfoque, y no tanto de esfuerzo, ya que cuando la actitud y el enfoque son adecuados, las acciones que ponemos en marcha suelen ser positivas. Entonces, nuestra implicación y compromiso son las encargadas de encontrar la motivación necesaria para que esta, a su vez, sea la que negocie la intensidad de nuestro esfuerzo.


El éxito es algo que está al alcance de cualquier persona, y todas merecemos justo aquel que minuto a minuto, y comenzando con nuestros pensamientos, atraemos hacia nosotros de manera continua.


A partir de ahora recuerda que siempre estás teniendo éxito con cada cosa que haces. Te daré una pista por si realmente te interesa saber de qué tipo es el tuyo. Y es que, para descubrirlo, solamente tienes que echar un vistazo al nivel de las personas de las que te rodeas habitualmente, porque justo entonces es cuando sabrás de verdad si el éxito que estás obteniendo es realmente el que te gustaría tener.


José Lorenzo Moreno López


©jlml2022





Foto de Hannah Busing en Unsplash

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