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O te mueves, O CADUCAS...

Hoy comenzaré con una frase que es una obviedad en si misma: “La Vida siempre está en marcha”. Lo sé, tanta lógica viniendo de mí no parece muy normal.


Por eso, seguidamente, os formulo una pregunta: ¿Cómo puede haber personas que intenten permanecer inmóviles, sin decidir, ni hacer nada la mayor parte de su tiempo?

Es más: ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI todavía haya empresas manteniendo en posiciones de mando y dirección a personas como éstas? Evidentemente, alguien que intenta siempre estar de perfil no puede tener la categoría de líder.


Quien no da un paso al frente cada día no hace otra cosa que estancarse voluntariamente, y las empresas que lo permiten están abocadas al fracaso.


La falta de proactividad, el ceñimiento extremo a los procedimientos, la escasez de atrevimiento, el intentar siempre quedar bien, el exceso de sumisión, etc, son algunos de los síntomas que podemos observar con frecuencia en éste tipo de personas. Personas que, utilizando un símil deportivo, “salen a empatar”, intentando minimizar riesgos (ojo, sus propios riesgos) y que no hacen otra cosa que limitar las capacidades de las personas que (mal) dirigen, y limitar a su propia empresa, la cual por sentirse falsamente complacida e inútilmente halagada, asume con naturalidad el excesivo coste final que conlleva tener éste tipo de personas en posición de dirección.


Un líder sabe que no hacer nada nunca es una opción, y que cualquier aportación, concreta y responsable, es un paso de gigante por pequeña que pueda parecer. Siempre, siempre, siempre hay algo que puede ser hecho. Y ese algo, quizás, sea el principio de algo grande. Algo que pueda marcar una verdadera diferencia, tanto para él, para su equipo, y para su empresa.


Hoy recordaba un anuncio de hace tiempo en el que su lema era: “o te mueves, o caducas”. Pues bien, hoy en día, esa frase tiene más vigencia que nunca, porque la competencia en todos los sectores es cada vez mayor, y la verdadera diferencia positiva la marcarán esas personas que estén dispuestas a añadir valor con su actitud y su determinación. 


Esas personas son las que al despertar cada mañana se preguntan:  ¿Qué voy a hacer en éste mismo momento para cerrar ese tema que tengo pendiente? ¿Qué puedo hacer durante éste día para mejorar y hacer crecer a mis colaboradores? ¿Qué decisión voy a tomar para que afecte de manera positiva a mi empresa?  ¿Qué estrategia, con un plan de acción claro, voy a diseñar para adelantarme  a los acontecimientos que puedan presentarse en el futuro?  En definitiva, ¿Qué valor añadido que justifique mi posición voy a aportar hoy?


Cada pregunta y cada respuesta es un paso adelante. Un pequeño paso tal vez, aunque son la suma de esos pequeños avances, los que nos acercan a nuestros objetivos. Cada paso es seguir a la Vida, dejar de llevarle la contraria a base de querer que se quede quieta con excusas y mediocridades varias para, de eso modo vivir tranquilos siempre de perfil, continuar con ella, siendo obvios si, aunque también eficaces.


Si queremos dar sentido a la palabra líder, y ser tratados y reconocidos como tales, debemos ser capaces de aprovechar al máximo toda la energía de la que está cargada nuestra Vida, y ponerla a trabajar a nuestro favor siempre en la dirección adecuada, sea cual sea el camino. 


Unas veces será más fácil, y otras más complicado. Solamente se trata de saber cual es el camino correcto, porque aunque creamos que sin hacer nada no gastamos energía, sí que lo estamos haciendo, y no hay nada peor que malgastarla dejando que pase el tiempo, esperando que las cosas cambien solas. Algo que jamás ocurrirá si no estamos dispuestos a actuar con la responsabilidad necesaria que requiera cada situación que tengamos que afrontar, y que no hará otra cosa que sumar valor a nuestro trabajo y a la empresa que haya delegado en nosotros la extraordinaria misión de acompañarla en su crecimiento.


Porque al fin y al cabo eso es lo que buscan las empresas, o tú seguramente buscarías si eres, o fueras empresario, personas que sumen y que se muevan hacia adelante al mismo ritmo de la Vida.


Y es que, el liderazgo es sinónimo de acción, por eso recuerda que, como decía aquel anuncio "viejuno", o te mueves, o (mucho antes que después) caducas.


José Lorenzo Moreno López ©jlml2020



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